martes, 26 de octubre de 2010

Atrapado....

... así es como me siento en estos momentos. Deseo salir a correr, no ha pasado ni siquiera tres días y ya estoy con ganas. Sé que puedo, también que quiero, aunque lo que corresponde en estos momentos es descanso y así durante un mes ( va a ser muy duro).
Mientras estoy intentando recuperarme, algo de piscina, spa y baño turco y dentro de pocos días algo de gimnasio para combatir esta debilidad de espalda.
La idea es acudir a la piscina un día por semana y otro al gimnasio, solo se trata de recuperación, de nada más.
Desearía que hubiese una pronta competición para desquitarme de ese mal sabor con el que me he quedado.
Quiero aprovechar para felicitar a mi amigo y nuestro compañero de blog Gonzalo. Ha hecho un carrerón, mis felicitaciones , aunque conozco los datos eso le corresponde a él, que nos lo contará pronto y va a sorprender bastante. Pedazo de carrera se ha metido, estaba cantado, sus entrenamientos, su regularidad debía proporcionarle el resultado conseguido.

4 comentarios:

Gonzalo Quintana dijo...

Carmelo, acabo de llegar esta misma tarde y he leido lo que ha ocurrido. Ya quedaremos para un cafe y me contarás más detalles. La maratón tiene eso, se tienen que dar muchas circunstancias juntas para que todo salga bien y esto no siempre es fácil, incluso para la élite que se juega la vida, nosotros somos simples populares. Que no te llegue la ansiedad ahora, descansa mentalmente hasta que tu cabeza te diga que es la hora de nuevo. hay muchas carreras delante, la portada de un periódico de Dublín era la de una señora de 75 años que acabó en 4:25, no era la foto del ganador, era la foto de esta señora en primera página, eso es un claro mensaje hacia todos los populares del mundo. Un abrazo.

Risco dijo...

Hay tiempo para desquitarse.
Al mio lo voy a esperar 1 año pero le voy a dar hasta en el mazo.

MIGUEL A. ROLDAN MARIN dijo...

Descansa y disfruta un poco del campo. Pasea. Estira. Nada. Y lee mucho

Jan dijo...

Nada, a descansar lo que creas conveniente, y cuando tu cabeza vuelva a estar alineada con tus piernas, a dar caña de nuevo...